28 diciembre, 2015

Vuelvo y volveré.-




Siempre he pensado que todos necesitamos un lugar al que volver.

El banco del parque que te ha visto crecer, la cama de la casa de tus padres en la que lloraste todas tus inseguridades, la mesa del bar en el que ahogabas tus penas y celebrabas tus pequeñas victorias, el cine en el que diste tus primeros besos o el abrazo de tu abuela cuando no podías dormir.

Un lugar al que volver cuando estemos perdidos.

O un lugar al que seguramente no volverás nunca, porque ya no está, o no es como era, pero su recuerdo siempre te tranquiliza, te llena de paz.

Siempre he pensado que tener un lugar al que volver nos hace valientes. Nos da fuerza, la seguridad de tener siempre un punto de partida, una nueva salida,

un lugar en el que lamernos las heridas,
y volver a empezar.



(Un lugar como éste, donde nada y todo ha cambiado, pero qué más da.)


2 comentarios:

Jesús Santiago dijo...

Todos necesitamos ese lugar en el que taparnos y recuperarnos de las heridas.

Lola Glez dijo...

A veces los lugares no son sitios sino personas
la cosa es encontrarlos
ya sea uno u otro
un besito, y felices fiestas!
www.humanfilters.blogspot.com